Juan Carlos Zambrana Marchetti | Cambio (10 feb)
- En los primeros días del mes de febrero circuló en los medios políticos de Washington una peculiar invitación al Rayburn House, una de las instalaciones de la Cámara de Representantes.
Se invitaba a la proyección del documental de Univisión: La amenaza Iraní, a nombre de un pequeño grupo de republicanos que conforma la llamada ‘bancada democracia para Venezuela’, cuyo objetivo visible es la promoción de la ‘democracia’ en dicho país. La invitación tenía el sugestivo subtítulo de Analizando los vínculos de Irán con Latinoamérica, y la amenaza a Estados Unidos.
La bancada está codirigida por los conocidos anticastristas Connie Mack, Mario Diaz-Balart y Albio Sires. Entre sus siete miembros se encuentra Dan Burton, el coautor de la Ley Helms Burton, con la cual, en el año 1996, los republicanos endurecieron el embargo a Cuba con sanciones a terceros países que negociaran con la isla. Son los abanderados de la línea dura del anticastrismo, quienes, junto a Ileana Ros-Lehtinen, Marco Rubio, Otto Reich y Roger Noriega, han estado pidiendo a la administración Obama contestar con acciones firmes a la “provocación” latinoamericana de invitar al presidente Iraní Mahmud Ahmadinejad.
Eso sucede ‘coincidentemente’ en momentos en que la misma gente está exigiendo más sanciones contra Irán, y el secretario de Defensa Leon Panetta dijo que Israel puede atacar al país persa tan pronto como en el mes de marzo, lo cual forzaría a Estados Unidos y a la OTAN a apoyarlo aunque Rusia y China estén opuestos. La apocalíptica imagen de una tercera guerra mundial parece ser el sueño dorado para la industria de la guerra y para la mentalidad radical y fundamentalista de los republicanos, que con este ‘documental’ pretenden añadir a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia en la lista de países que serían intervenidos…. Ver: