Editorial | Cambio (26 feb)
- La movilización de discapacitados se vio contaminada con la presencia de personas de sectores políticos.
La movilización de las personas con capacidades diferentes (discapacitados), que llegó a la ciudad de La Paz, se vio contaminada con la presencia de personas infiltradas de agrupaciones políticas que incurrieron en al menos seis conductas que pueden ser tipificadas tanto en el Código Penal como en el Código Civil.
Todas estas personas son mayores de edad, por tanto, según el Código Civil, tienen capacidad jurídica y capacidad de obrar. Según ese ordenamiento legal, sólo pueden ser declarados incapaces de obrar los menores de edad (con algunas excepciones) y los interdictos declarados.
Sin embargo, algunos de los manifestantes son discapacitados o sufren enfermedades como la epilepsia. ¿Eso los libra de culpa? Según el artículo 5 del Código Penal, esa ley “no reconoce ningún fuero ni privilegio personal, pero sus disposiciones se aplicarán a las personas que en el momento del hecho fueren mayores de diez y seis años”.
En ese sentido, se puede construir un boceto de marco legal de lo sucedido el jueves cerca de la plaza Murillo —cuando los manifestantes e infiltrados políticos intentaron ingresar a ese sitio— de acuerdo con los siguientes elementos:
Primer caso: varios de los infiltrados intentaron “ahorcar” a algunos policías, a quienes agarraron por el cuello para asfixiarlos, patearon en el suelo o golpearon con objetos metálicos. Estas conductas pueden ser tipificadas como homicidio en grado de Tentativa…. Ver:
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