El Diario | FM Bolivia (25 abr)
- Ante el crecimiento de la superficie cultivada de quinua, productores de llamas y técnicos del PCI Bolivia (Project Concern International), lograron recuperar el 30 por ciento de la cobertura vegetal y el 40 por ciento de producción de biomasa en más de cinco mil hectáreas de praderas nativas destinadas exclusivamente al pastoreo de las llamas, según un estudio que publica el Periódico Digital de Investigación sobre Bolivia.
El coordinador nacional del proyecto Manejo Integral y Sostenible de Llamas “Mis Llamas” de PCI e investigador agrónomo, Javier Delgado, señala que tanto técnicos del programa como los productores de camélidos ubicados en el altiplano de La Paz, Oruro y Potosí identificaron a la expansión agrícola de la quinua como una potencial amenaza no solo para la productividad de ambas cadenas sino también, para el equilibrio ecológico que podría traducirse en amplias superficies agrícolas desertificadas.
Para mitigar estos impactos y mejorar la productividad de los animales, el PCI junto a los productores de llamas lograron implementar desde hace año y medio un proyecto piloto para la recuperación de praderas nativas.
“Al primer año hemos logrado recuperar la cobertura vegetal de los lugares desertificados en casi 30 por ciento y la producción de biomasa en casi 40 por ciento y eso lo hemos determinado con un estudio conjunto con la Universidad Técnica de Oruro (UTO) a través de diferentes prácticas”, explicó…. Ver: