BoliviaSol, 4 de mayo de 2012
El senador Marcelo Antezana (CN) se ha postulado para liderar una nueva conformación de derecha mediante la cual pueda cosechar los frutos de los actuales esfuerzos por desestabilizar el Gobierno, protegerse quizá del proceso en curso por su papel en el caso de los misiles chinos, y de paso retornar a la propuesta de federalismo desde la óptica de Tarija, departamento que representa.
Externó ante los periodistas que “Junto a un grupo de analistas políticos, asambleístas y ciudadanos, preocupados por la situación de crisis social que vive la nación, hemos decidido conformar un nuevo instrumento político bajo las siglas FRF (Fuerza Republicana Federal) del que me encuentro a la cabeza, esto para que la población tenga una nueva opción”.
No dio detalles sobre la opción suficientes para determinar si tienen algo de nuevo. No puede ser coincidencia, sin embargo, que tome como base de partida una alegada “crisis social que vive la nación”, una imagen que su partido ha promovido. Tampoco parece casual que coincida el anuncio con la noticia de que ha sido añadido al juicio sobre la entrega de los misiles chinos. Antezana era comandante general del Ejército cuando los misiles fueron entregados a las Fuerzas Armadas de EEUU.
“Entregados” es la palabra precisa, porque lo sucedido evidenció un entreguismo servil a otro Estado. Según ex oficiales militares, y el presidente de entonces, fue Antezana quien dio la orden de regalarle los cohetes al Pentágono.
Ha calificado a su nuevo frente de “Federal”, dejando ver que la propuesta busca volver a los tiempos de los autonomistas que persiguieron la división de Bolivia en dos hasta que se desbarató el incipiente ejército mercenario –caso que, casualmente, también está por ventilarse en las cortes. ¿Por qué insistir en ello? Tarija ha sido, y sigue siendo, el principal territorio gasífero. El campo más importante del momento, Margarita, es compartido con Chuquisaca, pero Tarija se ha opuesto reciamente a compartir los ingresos correspondientes. No hay duda de que tampoco quiere compartir con los demás departamentos, si se puede adelantar un proyecto federal que debilite al Gobierno nacional.
Parece que Antezana quiere volver al pensamiento de antes: “Quédense los andinos con los metales, y los orientales con el ganado y la soja, pero el gas es de Tarija”. Con ese mensaje antinacional, difícilmente obtendrá un apoyo valedero en contra del Gobierno.
