La Tercera (20 may)
- El próximo 5 de junio, en paralelo a la asamblea de la OEA en Bolivia, el Presidente Sebastián Piñera será el anfitrión de una cita en Chile a la que fueron invitados sus pares Felipe Calderón (México), Juan Manuel Santos (Colombia) y Ollanta Humala (Perú), Todos integrantes de la Alianza del Pacífico, bloque que promueve el libre comercio entre las naciones costeras del lado occidental del continente.
Más allá de la afinidad ideológica de Piñera con Calderón y Santos, la visita más esperada en RR.EE. es la de Humala. Esto, pues dará por superada la fuerte tensión de los últimos dos meses por las maniobras de remoción de minas antipersonales realizadas por Chile en la frontera.
Por ello, en los últimos días ambas cancillerías han acelerado las conversaciones para cerrar el acuerdo alcanzado entre Piñera y Humala, en el sentido de encargar a una empresa internacional la remoción de dichos explosivos.
Este diseño se adoptó luego de que Lima reclamara que Chile había pasado a territorio peruano en los trabajos que realizó en febrero pasado. Esto, tomando como base su reclamo limítrofe realizado en la corte de La Haya. Así, Chile decía que siempre operó en territorio propio, pero Lima reclamaba que era zona bajo su soberanía.
En ese contexto, uno de los aspectos más difíciles del acuerdo para cerrar el conflicto fue cómo delimitar la zona -incluida la frontera- en que trabajará la empresa internacional.
Sin embargo, fuentes diplomáticas aseguran que ya ha habido un primer acuerdo sobre este punto. Y que el resultado debería conocerse en los próximos días, antes de la visita de Humala.
De hecho, en Lima insisten en que si bien el mandatario peruano tiene decidido viajar, todo está supeditado a que el acuerdo por la remoción de explosivos quede completamente cerrado.
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