Juan Carlos Zambrana Marchetti | Cambio (11 jun)
- Algunos medios de prensa en Bolivia dieron cuenta el día 7 de junio de 2012 del acuerdo firmado en Tiquipaya entre Bolivia y Colombia para cooperar en la lucha contra el narcotráfico. El periódico La Razón, por ejemplo, dio cobertura al acuerdo incluyendo los comentarios de los cancilleres firmantes, fragmento de los cuales fue descontextualizado por la prensa opositora. “La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, afirmó ayer que en Bolivia operan cárteles de narcotráfico de su país (…) No sé quiénes son los que están, (…) Este problema es de todos y un solo país no puede con estas redes criminales y por eso queremos aportar con nuestro conocimiento”.
La nota de La Razón amplía la información con las versiones de autoridades tanto colombianas como bolivianas tratando de aclarar de la mejor manera posible la naturaleza de la presencia colombiana en territorio boliviano, la cual oscilaría entre simples emisarios, recolectores, a posibles operadores que habrían utilizado ya los métodos colombianos.
El periódico El Deber, por su lado, hizo omisión absoluta de la importancia del acuerdo para darle un tinte diferente a su noticia. “El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, ratificó hoy su denuncia en contra del vicepresidente Álvaro García Linera, en las que lo involucra con el narcotráfico”. Que se presuma la presencia de narcotraficantes colombianos ‘operando’ en Bolivia, lo que significa haciendo negocios relacionados con droga, sin saber dónde están ni quiénes son, no significa que existan cárteles establecidos y controlando territorios como sugiere la oposición de Morales.
Sería más honesto admitir que la señora Holguín hizo esa declaración para darle relevancia al acuerdo bilateral de cooperación, pero habría que reconocer además el factor político de que ella no representa a la diplomática del Paraíso Terrenal, sino a la de Colombia, el país que el ex presidente Álvaro Uribe convirtió en la mayor base de operaciones militares estadounidense en la región. Estados Unidos tampoco es el paraíso porque tiene una indisimulable angurria por intervenir en Bolivia para recuperar el control sobre un territorio estratégico cuyo pueblo le infligió una vergonzosa derrota en el campo político. En cuanto a la motivación de Colombia por ayudar a Bolivia puede ser honesta, considerando la diferencia entre Santos y Uribe, pero en cualquier caso es innegable también la presión que ejerce Washington en Bogotá…. Ver: