La Paz | Cambio (7 jul)
- Una nueva jornada de violencia fue protagonizada ayer por miembros del magisterio urbano de La Paz y supuestos estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), quienes provocaron a la Policía en inmediaciones de la plaza Murillo. Luego, los indígenas agredieron a los efectivos con piedras, palos, basura y otros elementos.
El saldo de heridos fue de ocho policías, según los últimos informes.
También se prestó atención médica a una de las mujeres marchistas afectada por los gases lacrimógenos utilizados por la Policía para disuadir a la turba. El conflicto se produjo en la esquina de las calles Ingavi y Junín.
“Hay gente que se ha metido en la movilización (…) Atacan a los policías, claro, en las imágenes mostradas a la población pareciera que la Policía se está enfrentando a indígenas humildes, pero en realidad hay agitadores que se incrustan y agreden a los efectivos”, denunció ayer el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
Identificó a los agresores como trotskistas que buscan desprestigiar la movilización de los indígenas.
“Con mucho respeto, pero el trotskismo se rige por unas clases políticas que hablan de la acción directa de las masas, de las confrontaciones, y eso no es parte de los pueblos indígenas”, indicó.
Según Romero, dos de los efectivos policiales están heridos de gravedad. Uno recibió un golpe en el maxilar inferior y el segundo tiene fracturado uno de los brazos, aunque indicó que se confirmarán los datos luego del informe médico.
Desde la mañana, según la autoridad, el magisterio urbano decidió ingresar, junto con los movilizados de la denominada IX marcha, al kilómetro 0 para protestar en puertas del Palacio de Gobierno.
Nuevas determinaciones
Luego de los hechos de violencia y agresión en inmediaciones de la plaza Murillo, los marchistas se replegaron en la plaza San Francisco, donde decidieron, en un ampliado, quedarse en la ciudad de La Paz hasta que sean atendidos por el Gobierno.
Estuvieron en el cabildo la Asamblea de la Paceñidad, que analizará la posibilidad de iniciar un paro cívico en la ciudad.
La movilización solicitó a la Central Obrera Boliviana (COB) realizar una huelga general indefinida en respaldo a los marchistas.
El ex presidente de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) Adolfo Chávez agradeció el respaldo de la población de La Paz, en una actitud que dijo “anima a la columna”.
Los marchistas piden la abrogación de la Ley 222 de Consulta a los pueblos indígenas del Tipnis.
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Grupos trotskistas causan violencia y dejan heridos