Cambio (11 sep)
- Bolivia, casi guerra civil”, tituló un canal internacional al referirse a lo que sucedía entre agosto y septiembre de 2008 en el país, cuando sectores opositores impulsaron un golpe cívico-prefectural contra el Gobierno del presidente Evo Morales, que finalmente no prosperó.
Este proceso golpista, el cual fue conceptualizado por el vicepresidente Álvaro García Linera como el “punto de bifurcación”, se fue preparando desde que Morales asumiera el poder (22/01/2006) e iniciara una serie de cambios estructurales.
Ya en el proceso constituyente (2006), sectores que se oponían a los cambios fueron utilizando una serie de estrategias para que el magno encuentro, que tenía la tarea de redactar la nueva Constitución Política del Estado (CPE), fracase.
Esta intención quedó al descubierto cuando los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas; Tarija, Mario Cossío; Beni, Ernesto Suárez Sattori; y de Pando, Leopoldo Fernández, convocaron, por separado, a referendos fuera de la legalidad para aprobar sus estatutos autonómicos con el fin de aplicarlos en sus regiones.
En estos procesos ilegales, porque no se apegaban a la CPE, fueron aprobados sus estatutos entre mayo y junio de 2008.
El primero en hacerlo fue Santa Cruz, el 4 de mayo, con más del 80% de los votos, sin advertir lo que se venía y que representaría un grave error de la oposición, a decir del ex presidente y líder de la desparecida agrupación Poder Democrático y Social (Podemos), Jorge Quiroga Ramírez.
El 8 de mayo, el Senado, controlado por la oposición, aprobó la Ley de Referéndum para la revocatoria del mandato del presidente Morales y los nueve prefectos, norma que días más tarde fue promulgada y fijó para el 10 de agosto la celebración de tal consulta.
Morales logró el apoyo del 67,4% de los votantes. También fueron confirmados en sus cargos los prefectos opositores de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. En cambio, siguieron el camino de la revocación los opositores prefectos de La Paz, José Luis Paredes, y de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
Sin embargo, esta decisión no fue aceptada por los opositores, que “iniciaron preparativos de una terrible conspiración contra la vida del Presidente, contra el Gobierno, la democracia y el pueblo”, señala el vicepresidente Álvaro García Linera en el texto titulado Cómo se derrotó al golpismo cívico-prefectural en Bolivia (octubre 2008)…. Ver:
- Las cuatro líneas de acción que derrotaron el intento golpista
- La conspiración se visibilizó en las trabas a la Constituyente
