La Alianza del Pacífico

by

“La AP es un cerrojo a las aspiraciones de un país mediterráneo como Bolivia, de integrarse a la Cuenca del Pacífico.”

Los Tiempos – Cochabamba, Miércoles 05 de junio del 2013

Hace poco más de un año que cuatro países lanzaron al mundo la constitución de un nuevo proyecto de integración llamado Alianza del Pacífico (AP). Ellos eran México, Colombia, Perú y Chile, a los cuales se añadió Costa Rica, es decir, aquellos países que siguen el neoliberalismo como doctrina y han suscrito o anhelan suscribir el ALCA, el tratado de libre comercio con los Estados Unidos, cuya presencia detrás de la AP es notoria. Según información del Internet, la AP nació por iniciativa del entonces presidente peruano Alan García y en un año celebró siete cumbres de Presidentes, una de ellas en Antofagasta y la última celebrada en Cali a fines del pasado mes, o sea, ahorita.

La AP es presentada como un proyecto puramente comercial y económico, sin visos de política, pero ya hay voces, como la de Atilio Borón, ex Rector de la Universidad de Buenos Aires, que acusan al presidente colombiano Juan Manuel Santos de propiciar una ofensiva de la AP contra el régimen venezolano para borrar todo vestigio de chavismo en Venezuela y los países afines. Las relaciones de la AP con el Paraguay se han relanzado justamente ahora que ha sido derrocado un presidente popular y gobierna el viejo Partido Colorado; y no cesan los coqueteos con el Brasil, donde hay numerosas bases militares americanas e intereses económicos afines al neoliberalismo.

El caso es que lo que nos concierne: que nos han excluido como país de la Cuenca del Pacífico y están atrayendo como observadores a países del continente, como Uruguay, que ha anunciado su ingreso pleno a la AP este año, lo mismo que otros países de tendencia neoliberal, como Japón, Australia y países europeos, que concurren a las cumbres como observadores, pero alientan esas políticas.La AP es un cerrojo a las aspiraciones de un país mediterráneo como Bolivia, de integrarse a la Cuenca del Pacífico. Si uno mira el mapa de la AP, es como un escudo neoliberal que obra, esto es lo que nos interesa, contra Bolivia.

En efecto, el corredor biocéanico ya ha sido concluido y el Presidente boliviano invitó a sus colegas de Brasil y Perú a inaugurarlo; pero hay reticencias porque se ha excluido a Chile. Ollanta Humala posterga la inauguración porque Chile y Perú son miembros activos de la AP y el Congreso peruano dilata la ratificación de los Acuerdos Mariscal Santa Cruz, por los cuales el Perú nos cedió una franja de mar al sur de Ilo por 99 años. Al menos dilata la ratificación hasta que se sepa el fallo de La Haya sobre la demanda interpuesta por el Perú en torno a aguas territoriales. Chile se ha apurado en ratificar que cumplirá el fallo de La Haya (con el Perú) y que a los dos países, Chile y Perú, los une una vieja amistad desde 1866, año en que rechazaron un intento colonialista de la flota española contra los puertos de Valparaíso y El Callao, con declaratoria de guerra de Bolivia y Ecuador. El canciller chileno recuerda esa alianza, pero olvida el empeño de su país en la destrucción de la Confederación Perú-Boliviana y la Guerra del Pacífico, en la cual el ejército chileno ocupó Lima, la capital peruana.

La AP no puede ser solamente un proyecto económico o comercial. Es una ofensiva política contra los regímenes latinoamericanos que denunciaron y detuvieron al neoliberalismo en sus países, con su secuela de concentración del ingreso, exclusión de grandes bolsones de pobreza, disminución del tamaño del Estado y cesión de las economías nacionales al capital transnacional. Por eso el presidente colombiano Santos invitó a la última Cumbre de la AP a Capriles, el candidato de la oposición venezolana que cuestiona las elecciones en su país. Maduro se quejó y el propio Santos reconoció que fue un error invitar a un líder de la oposición.

La punta de lanza de la AP está dirigida a Venezuela, pero Bolivia está en entredicho precisamente porque reafirma su condición política y económica contraria al neoliberalismo. Así el cerrojo de los dos países involucrados en el problema marítimo, Chile y Perú, se fortalece contra Bolivia; y por eso es necesario alinearse en un nuevo protagonista de la Cuenca del Pacífico, el Brasil. Esto sucederá cuando Brasil llegue al Pacífico a través de territorio boliviano y contribuya a abrir el cerrojo impuesto com nuestras legítimas legítimas marítimas.

Fuente: http://www.lostiempos.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: